Estado de la biodiversidad a nivel mundial

El desarrollo de la agricultura intensiva, caracterizada por la concentración parcelaria, la expansión de los monocultivos, la mecanización de las prácticas agrícolas, la utilización de agro-tóxicos y la estandarización de la producción agrícola por la promoción casi exclusiva de algunas variedades de alto rendimiento, ha traído como consecuencia una inquietante pérdida de biodiversidad agrícola a nivel mundial.

Para ser más precisos, esta pérdida de biodiversidad se ha descrito en tres niveles diferentes:

  • La disminución de especies cultivadas para la alimentación;
  • La pérdida intra-específica de biodiversidad, es decir, la disminución de las variedades cultivadas de cada especie;
  • La erosión genética de las variedades excluidas de los cultivos, debido a la disminución de individuos cultivados, y también dentro de las variedades comercializadas y cultivadas, debido a los métodos modernos de selección y la consecuente depresión consanguinea.

 

El primer informe de la FAO sobre el estado de los recursos fitogenéticos en el mundo, publicado en 1996, da cuenta de esta importante y continua pérdida de biodiversidad agrícola a nivel mundial.

 

Este informe destaca que:

 

gran parte de los recursos fitogenéticos que pueden ser esenciales para el futuro desarrollo de la agricultura y la seguridad alimentaria hoy se encuentran amenazados. Los informes nacionales, a su vez, indican que el reciente empobrecimiento de la diversidad ha sido importante y que el proceso de erosión genética continúa. Desde este punto de vista, la pérdida irreversible de genes es muy preocupante, ya que se trata de la unidad funcional fundamental de la herencia y la primera fuente de variación del aspecto, las características y el comportamiento de las plantas.”

 

Luego, en el 2004, la FAO publicó un nuevo informe afirmando que:

 

  • En un sólo siglo el planeta habría perdido más del 75 % de su biodiversidad agrícola;
  • Un 75% de la alimentación mundial es producida a partir de sólo 12 plantas y 5 razas animales;
  • Sobre las 12.000 plantas comestibles conocidas, solamente 150 a 200 son utilizadas por los humanos. Actualmente, sólo 3 especies (el arroz, el maíz y el trigo) aportan un 60% de las calorías y proteínas obtenidas de las plantas para necesidades humanas.

 

Un estudio dirigido en 1983 por el Rural Advancement Foundation International (Fundación Internacional para el Desarrollo Rural) comparó los listados que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) tenía sobre las variedades de semillas vendidas en las empresas de semillas en Estados Unidos en 1903, con aquellos del Laboratorio Nacional de almacenamiento de Semillas de Estados Unidos, en 1983. El estudio contempló 66 especies vegetales, concluyendo que cerca del 93% de las variedades se habían extinguido. Hoy se necesitan nuevos estudios que actualicen estos datos.

El segundo informe de la FAO sobre el estado de los recursos fitogenéticos en el planeta, publicado el 26 de octubre del 2010, constata aún más la agravación de este fenómeno, principalmente en lo que concierne a la conservación in situ de los recursos fitogenéticos, es decir en las granjas y los campos (la conservación ex situ, en los bancos genéticos refrigerados habría mejorado).

Source: ETC Group - Who owns Nature ? - Nov. 2008
Source: ETC Group - Who owns Nature ? - Nov. 2008

Por otra parte, el informe constata que el lugar ocupado en el mercado mundial de semillas por las cinco multinacionales más grandes de la agroquímica, ha aumentado considerablemente, mediante operaciones de fusión y adquisición. Es así como el 67% del mercado mundial de semillas ha llegado a estar en manos de las 10 sociedades transnacionales más grandes.

Source: Philip H. HowardAssociate Professor, Michigan State University
Source: Philip H. HowardAssociate Professor, Michigan State University

 

Al mismo tiempo el informe destaca que la investigación pública en materia de semillas ha ido perdiendo cada vez mayor importancia, para dar paso a la investigación privada, la cual es relativamente pobre, dado que se orienta casi de manera exclusiva hacia las especies agrícolas más demandadas a nivel comercial, dando como resultado un empobrecimiento de la diversidad cultivada.

 

Además, el desarrollo de la investigación privada ha conducido a que más del 80% de las semillas disponibles en el mercado sean apropiadas, es decir protegidas por derechos de propiedad intelectual. 

 

Source : ETC Group - Who owns Nature ? - Nov. 2008
Source : ETC Group - Who owns Nature ? - Nov. 2008

Convenio sobre la Diversidad Biológica

En respuesta a la grave amenaza que pesa actualmente sobre las especies y los ecosistemas por las actividades humanas, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) convocó en noviembre de 1988 a un Grupo Especial de Expertos sobre la Diversidad Biológica, con el objetivo de explorar la necesidad de un convenio internacional general sobre la diversidad biológica. 

 

Después de varios años de trabajo, se aprobó, el 22 de mayo de 1992 en la Conferencia de Nairobi, el Convenio sobre la Diversidad Biológica.

El Convenio quedó abierto a la firma en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo ("Cumbre de la Tierra" de Río de Janeiro), desde el 5 de junio de 1992 hasta el 4 de junio de 1993, período en el cual firmaron 168 países.

Entró en vigor el 29 de diciembre de 1993, es decir 90 días después de su ratificación por 30 países. 

 

El convenio tiene los siguientes tres objetivos principales:

  1. La conservación de la diversidad biológica
  2. La utilización sostenible de los componentes de la diversidad biológica
  3. La participación justa y equitativa de los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos

 

Plan de Acción Mundial para la Conservación y la Utilización Sostenible de los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura

Después del Convenio sobre la Diversidad Biológica, los jefes de Estado y de Gobierno reunidos en la Cumbre Mundial de Alimentos de la FAO, celebrada en Leipzig, Alemania, en 1996, concentraron su atención en la importancia de los recursos fitogenéticos para la seguridad alimentaria mundial.

Así fue que se aprobó la Declaración de Leipzig y el primer Plan de Acción Mundial para la Conservación y la Utilización sostenible de los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura

 

El Plan proporciona por primera vez un impulso y un marco para establecer una base sólida con vistas a las actividades de conservación y utilización, y representa una primera contribución a la aplicación del Convenio sobre la Diversidad Biológica en las esferas de la alimentación y la agricultura.

Contiene las medidas prioritarias que se definieron en los ámbitos local, nacional, regional e internacional. En él figura un marco integrado para una cooperación sistemática, racional, equilibrada y equitativa.

En el Plan también se reconoció la necesidad de aplicar los derechos del agricultor. 

 

Tratado internacional sobre los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura

Después de 7 años de negociaciones, en noviembre de 2001, se aprobó finalemente un acuerdo internacional autónomo en el marco de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) : el Tratado internacional sobre los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura

 

Este acuerdo reconoce que los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura son la materia prima indispensable para el mejoramiento genético de los cultivos, por medio de la selección de los agricultores, el fitomejoramiento clásico o las biotecnologías modernas, y son esenciales para la adaptación a los cambios imprevisibles del medio ambiente y las necesidades humanas futuras. 

 

También destaca que la contribución pasada, presente y futura de los agricultores de todas las regiones del mundo, en particular los de los centros de origen y diversidad, a la conservación, mejoramiento y disponibilidad de estos recursos constituye la base de los Derechos del agricultor

Asimismo el Tratado afirma los derechos del agricultor a conservar,  utilizar, intercambiar y vender semillas y otro material de propagación conservados en las fincas y a participar en la adopción de decisiones y en la distribución justa y equitativa de los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura (Artículo 9). 

 

El Tratado también fomenta la creación de un sistema multilateral para la facilitación del acceso a una selección negociada de estos recursos y para la distribución justa y equitativa de los beneficios que se deriven de su utilización. 

 

El Tratado entró en vigor el 29 de junio de 2004, noventa días después de que cuarenta gobiernos lo hayan ratificado.

Segundo Plan de Acción mundial para los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura

En 2009, la Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura acordó actualizar el primer Plan de Acción Mundial. La Comisión pidió a la FAO la elaboración de un Plan de Acción Mundial actualizado cuya principal base fueran las carencias y necesidades identificadas en el Segundo Informe de la FAO sobre el estado de los recursos fitogenéticos en el mundo (Ver arriba). 

 

El Plan de Acción Mundial actualizado fue aprobado por la Comisión en su 13ª Sesión Ordinaria en julio de 2011. El Consejo de la FAO, en su 143ª reunión en 2011, lo adoptó como Segundo Plan de Acción Mundial para los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura.

 

El Segundo PAM incluye un conjunto de actividades prioritarias dirigidas a la conservación de plantas y su uso. Entre estas se incluyen las nuevas políticas y acuerdos internacionales que atañen a la conservación, la utilización y el intercambio de recursos genéticos; los cambios en las tendencias de producción de alimentos; la evolución de los roles de los sectores público y privado en los sistemas de mejoramiento de cultivos y liberación de variedades; los avances de la biotecnología, la genómica y las tecnologías de la información; los nuevos productos derivados de la agricultura; y el impacto de las nuevas plagas, el cambio climático y la rápida urbanización en la erosión genética y la vulnerabilidad de las plantas.

 

En particular, el segundo PAM pone énfasis en : 

 

  • la conservación y el manejo in situ, incluyendo el apoyo al manejo y mejoramiento en fincas de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura (p. 27 y siguientes). 
Para esto se prevee, entre otras acciones : 

- Hacer realidad los derechos del agricultor en los planos nacional y regional, tal como están definidos en el artículo 9 del Tratado Internacional

- Mantener los sistemas de intercambio y suministro de semillas tradicionales, incluidos los bancos de germoplasma comunitarios, y fortalecer los mercados locales de productos

- Establecer o fortalecer programas y redes para el manejo en las fincas de variedades de los agricultores y variedades nativas

- Organizar programas en fincas, incluso científicos, basados en los sistemas locales y tradicionales de conocimientos, instituciones y manejo, garantizando la participación local en la planificación, manejo y evaluación

- Acompañar la investigación científica de actividades en las fincas, para servir de ayuda para la supervisión, la evaluación y el perfeccionamiento de las actividades en las fincas. Se deberá llevar a cabo de forma participativa y en colaboración, con el fin de impulsar la interacción y la cooperación entre las partes interesadas, incluso los agricultores, los fitomejoradores y el personal de las instituciones nacionales.

El plan concluye que "la mejor manera de conseguir esto es mediante la participación de las comunidades locales en todos los aspectos de manejo y el mejoramiento de los RFAA en las fincas."

También añade que "puede ser necesario introducir políticas y legislación nuevas, con inclusión de una protección apropiada de la propiedad intelectual y procedimientos de certificación de semillas para las variedades obtenidas mediante fitomejoramiento participativo, de manera que se promueva y fortalezca su utilización y se garantice su inclusión en las estrategias nacionales de desarrollo agrícola".

 

  • la utilización sostenible de los RFAA, cón la promoción del desarrollo y comercialización de todas las variedades, principalmente las variedades de los agricultores/variedades nativas y las especies infrautilizadas (p. 67 y siguientes) :

El PAM constata que "los sistemas agrícolas están cada vez más dominados por la producción comercial. En los sistemas de producción comercial, un pequeño número de cultivos importantes cubre una gran proporción de las necesidades mundiales."

Sin embargo, destaca que "está aumentando en todo el mundo el reconocimiento del valor de las variedades de los agricultores/variedades nativas y las especies infrautilizadas, ante la situación de incertidumbre del clima, la malnutrición y la pobreza rural. "

Así es que el Plan busca : 

- Estimular una demanda más firme y mercados más fiables para todas las variedades, principalmente las variedades de los agricultores/variedades nativas y las especies infrautilizadas y sus productos.

- Promover la elaboración, comercialización y distribución locales de los productos de tales variedades/variedades nativas y las especies infrautilizadas y aumentar la sensibilización de la opinión pública acerca de su valor.

- Organizar métodos y estrategias de comercialización y la creación de marcas para todas las variedades, principalmente las variedades de los agricultores/variedades nativas y las especies infrautilizadas.

 

 

Las Semillas Campesinas son dignidad, cultura y vida: Campesinos en resistencia, defendiendo sus derechos respecto de las semillas campesinas
Declaración escrita por la Via Campesina en 2011
Las Semillas Campesinas son dignidad Via
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